Dentro del contexto del arte cinético, la obra de Tinguely se desmarca de las demás por su contundente humor.
A través de su trabajo, este artista, que es también deudor del Dada y de otros movimientos de las vanguardias históricas, muestra un fuerte interés por las posibilidades que ofrece el uso de motores eléctricos para mover –a veces a gran velocidad- elementos de sus esculturas.
Su orientación lúdica y anárquica encuentra su más clara expresión en una serie de obras que concibió para autodestruirse, y que sólo es posible, por tanto, contemplar a través de documentos fotográficos o fílmicos.
Tokyo Gal es un excelente ejemplo de su humor y de su fascinación por el uso de elementos dotados de movimiento acelerado. La rueda volante que mueve la pluma y otros elementos se combina con los sonidos entrecortados de las piezas de radio para producir una cómica y afectuosa representación abstracta de la muchacha del título.
La primera ocupación de Jean Tinguely fue la de escaparatista de unos grandes almacenes. Inició después estudios de arte en Basilea, y allí descubrió la obra de artistas dadaístas como Kurt Schwitters y Paul Klee, y también la de los creadores vinculados a la Bauhaus.
A mediados de los cuarenta comenzó a experimentar con motores eléctricos con el objetivo de conseguir que elementos de sus esculturas se movieran a gran velocidad. En 1951 se trasladó a París, entrando allí en contacto con el grupo de los Nouveaux Realistes, así como con Robert Rauschenberg y el Grupo Zero. En este periodo su obra se vuelve más ambiciosa e incorpora un número cada vez mayor de elementos aleatorios, algunos de ellos dotados del poder de autodestruirse en forma espectacular.
Creó también una serie de obras en colaboración con su esposa, la artista Niki de Saint Phalle, con la que había contraído matrimonio en 1961. Tinguely alcanzó notoriedad internacional a mediados de la década de los sesenta, participando desde entonces en varias Documentas. Su obra ha podido verse en prestigiosas galerías de todo el mundo, destacando la gran retrospectiva organizada en 1988 en el Centre Pompidou de París.




