AARON es uno de los proyectos en progreso más duraderos del arte contemporáneo y también uno de los más provocativos y fascinantes.
Harold Cohen comenzó a desarrollar este programa de inteligencia artificial que produce en la Universidad de California San Diego (UCSD) en 1973, tras iniciarse en las posibilidades de la computación durante una visita efectuada a UCSD a finales de la década de los sesenta.
Desde entonces, AARON ha venido evolucionando y cambiando y Cohen experimentando con medios de producción alternativos, giros en el estilo de trabajo y un cambio del monocromo al color. Así, las primeras muestras de AARON en la Tate Gallery a principios de los ochenta introducían la conexión del ordenador que contenía el programa a un sistema de dibujo en forma de tortuga que iba llenando unas grandes hojas de papel colocadas sobre el suelo y que Cohen coloreaba después en el mismo espacio de la sala.
En la instalación que aquí presentamos, una proyección muestra a AARON produciendo una nueva imagen en color cada 10 o 15 minutos. AARON posee unos efectos enormemente significativos para nuestra comprensión de la creatividad humana y de las posibilidades de la inteligencia de las máquinas, unas posibilidades aún a la espera de su exploración en profundidad.
Harold Cohen pasó la primera parte de su vida profesional dedicado a la pintura en Londres, exponiendo habitualmente su obra y llegando a participar en importantes acontecimientos internacionales, como la Bienal de Venecia o la Documenta. Su producción de ese periodo está presente en grandes colecciones, como las de la Tate Gallery o el Victoria and Albert Museum de la capital británica.
En 1968 fue profesor visitante en la University of California de San Diego. Allí tuvo su primer encuentro con un ordenador y nunca volvió a Londres. A comienzos de la década de los setenta pasó dos años como académico invitado en el Laboratorio de Inteligencia Artificial de Stanford University, y comenzó a trabajar en el célebre programa AARON, actividad que continúa desarrollando desde entonces.
Cohen es probablemente el artista que se ha implicado con mayor intensidad en el campo de la Inteligencia Artificial, y la trascendencia y el carácter pionero son unánimemente reconocidos. AARON ha atravesado diversas fases de autonomía creciente, y en la actualidad se sitúa como el único programa en condiciones de reivindicar un estatus universal en la aplicación del color.




