¿Cómo interactúan los términos "belleza" y "cultura" dentro de diferentes disciplinas como la historia del arte, la filosofía, los estudios culturales o la arquitectura? El modelo expresionista al que en el pasado solía recurrirse para contextualizar ese tipo de interrogantes convirtiendo la cultura en expresión de una comunidad particular se muestra cada vez más inadecuado para analizar las abundantes diferencias que se dan entre las diversas comunidades y los incesantes préstamos en todas direcciones que tienen lugar en el seno de los distintos grupos culturales.
Como consecuencia de los cambios provocados por la transculturalidad, nos hallamos en medio de una encrucijada de fuerzas globalizadoras, que en algunos casos impiden ciertas formas de vida cultural y en otros son responsables de su surgimiento. Pero, ¿cuáles son los objetivos de la cultura en un mundo globalizado? La respuesta que demos a esta pregunta determinará nuestro comportamiento como artistas y como ciudadanos.
En el marco de los grandes cambios culturales que tienen lugar en Europa y el mundo hoy, el concepto de belleza y de lo bello en las artes visuales ha quedado marginado. ¿Por qué razón? En un movimiento paralelo al de las gentes que recorren el mundo de un lado a otro, la belleza ha dejado de ser un tema de debate en foros públicos o artísticos. Muchas veces, encontramos el término "belleza" asociado a revistas de moda, al nombre de una estrella de Hollywood o a un nuevo producto cosmético. El hallazgo de atributos visualmente placenteros o positivos no es algo recurrente en críticos, escritores o periodistas de arte de nuestro tiempo.
Vivimos en un mundo centrado en el individuo y en las problemáticas de lo individual. La muestra aspira a plantear interrogantes tan acuciantes como qué es la belleza, su importancia dentro de nuestra existencia cotidiana o la capacidad de las obras de arte bellas para elevar el espíritu del espectador. Así mismo, pretende despejar algunas de las sutilezas del concepto de belleza recurriendo a diversas definiciones de la palabra a cargo de un pequeño grupo de creadores internacionales procedentes de España, Francia, el Reino Unido, Estados Unidos y Tailandia, interesados por demostrar la unidad de visión de los artistas y su compromiso con la exploración de nuevos y activos papeles para el artista dentro de la sociedad.
Ha creado una instalación de grandes dimensiones a base de luces de neón y centrada en el concepto de la utopía y la belleza. Las luces crean un núcleo de gran densidad que nos recuerda los primitivos dibujos que representan el aspecto posible de la utopía.

Triciclos tuneados siguiendo una estética latina para el transporte de visitantes junto a un reducido grupo de nuevas pinturas y un mural de grandes dimensiones.


Surasi Kusolwong:
En la gran instalación que ha creado para LABoral, abierta a la participación e interacción de todos los visitantes, Kusolwong critica la influencia que Occidente ejerce sobre la cultura oriental.


Mark Titchner:
Una obra mural de grandes dimensiones, junto a un texto en constante movimiento, subraya la obra de Titchner como la de un artista interesado por la circulación de las ideas y la información.


Fabien Verschaere:
Ha creado una instalación consistente en una habitación completa, pinturas murales, proyecciones de vídeo y diversos elementos escultóricos que forman un entorno enormemente poderoso que nos permite asomarnos al universo de este artista a través de su propia mirada.

