Me crié en Irlanda del Norte entre las décadas de los setenta y los ochenta. No eran buenos tiempos. Un conflicto sectario en el seno de un estado policial había hecho de Irlanda del Norte un lugar caótico. Mis padres, como la gran mayoría de los norirlandeses, ignoraban esta situación y continuaban con sus habituales actividades de trabajadores y progenitores. El terrorismo no pudo acabar con esa banalidad de intentar salir a flote. La televisión y la música ofrecían formas de evasión, y también los albores del ordenador doméstico.
El Sinclair ZX Spectrum era un mundo en sí mismo, un mundo de lógica matemática, píxeles y pitidos. Todo un pequeño milagro encerrado en una carcasa negra. Recuerdo con claridad mis intentos por escribir programas explorando los límites de la máquina. Buscaba provocarla y que me lanzara mensajes de error, unos mensajes maravillosos ya que probaban la existencia de una conversación entre el ordenador y yo.
Él me decía, “Invalid Argument” y yo le contestaba, “No estoy aquí para discutir”. El ordenador contestaba, “Nonsense in BASIC”, pero yo sí sabía lo que pasaba. Tuvieron que transcurrir 15 años hasta darme cuenta, tras leer a Wittgenstein, Turing y Chaitin, de que lo que entonces intentaba descubrir eran los límites entre la computabilidad y la incomputabilidad, que, para mí, es también el lugar que se encuentra entre los manuales técnicos y la poesía. Tengo la sensación de que mi proyecto habitará, también, ese lugar.
Animación para Sinclair ZX Spectrum
http://mikeinmono.blogspot.com/2009/06/alpha-omega.html
Inspirado en el matemático Gregory Chaitin, el místico jesuita Pierre Teilhard de Chardin, la Teoría del Punto Omega de Frank Tipler y un sueño recurrente de interminables viajes por mar, Alpha Omega es la obra más reciente de Mike Johnston para Sinclair ZX Spectrum.
Animación para Sinclair ZX Spectrum
Esta pieza representa, en muchos sentidos, el arquetipo del sueño primigenio de la ZX Spectrum Orchestra: convertir el viejo ordenador en una caja de ritmos visual.
Con una memoria de tan sólo 10 kilobytes, el programa Clive 600 es, sin embargo, un instrumento musical de notable versatilidad.
Dibujo digital de cuatro fotogramas
Una de las heroínas de Mike Johnston fue la precursora del BBC Radiophonic Workshop, Delia Derbyshire, quien, manipulando cintas magnetofónicas, fue capaz de crear un tipo de música de agradable audición. La condición vibrante de su música a menudo enmascaraba un proceso de creación caracterizado por una increíble atención por los detalles de sonido. En Delia on Stage, Johnston lamenta su desaparición representándola con la forma de una fi gura que da vueltas lentamente y sin parar en una cajita de música.
Animación para Sinclair ZX Spectrum
Look + Listen fue el primer intento de Mike Johnston de crear animación. Inspirándose en Norman McLaren, lo que se ve en la pieza es también lo que se oye, ya que los efectos visuales generan sonido y viceversa.
Dibujo sobre papel milimetrado
Hay veces en las que el proceso de creación de una animación trasciende el producto final. The Barmouth, Portstewart es un dibujo en papel milimetrado (una técnica empleada por los primeros programadores de videojuegos) que representa un embarcadero en la costa norte de Irlanda, un lugar por el que el artista siente la fuerte vinculación personal que le empujó a elegirlo como su primer mapa de bits.
Animación para Sinclair ZX Spectrum
La música por ordenador tiene su origen en la música callejera de los organillos del siglo XIX de los que, huelga decirlo, Mike Johnston es todo un entusiasta. The Organist es un breve tributo animado a aquellos tempranos y fascinantes intentos por crear entretenimiento popular audiovisual.
Animación para Sinclair ZX Spectrum
http://mikeinmono.blogspot.com/2009/06/red-square.html
Tras abandonar sus años de duro trabajo como archivador en la administración pública británica, Mike Johnston se volcó en su amor por la modernidad para hacer lo que él mismo describe como su pieza orwelliana.